Lecho Fluvial

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La costa se dibujaba frente a ellos como una curva que serpentease hasta llegar a un horizonte que nadie podría distinguir, pues el cielo y el mar se habían hecho uno debido a la neblina que había emergido desde tierras más profundas.
Era por seguro el último día de verano y la tarde se derramaba sobre las ondeantes crestas del oleaje, ante el cual, ellos, se descalzaban en la orilla.

Antes de pararse a dudar ya estaban bajo el agua, los ojos cerrados y las bocas selladas.
Fue una reacción demasiado repentina, la de sumergirse sin siquiera probar antes la temperatura del agua, ¿pero qué importaban ya el frío o el calor?, ¿importaban acaso sus vidas anteriores?, ¿qué sería de ellos mañana?; nada de eso importaba si todo lo que pretendían con aquella aventura era que las preguntas se respondiesen por sí mismas, que ellos ya no necesitasen escuchar tales respuestas.

Por primera vez, por última vez, nadaron verdaderamente libres; y se percataron de ello cuando intentaron respirar bajo agua... y lo lograron. Fluctuando, irradiando vida, el aire se transformaba en agua y el agua en aire dentro de ellos, y si alguna vez esa transformación fuese a detenerse, se prometieron, ellos se mirarían fijamente a los ojos y nadarían dentro de sus propios reflejos.

No se sabe durante cuánto tiempo estuvieron nadando hasta llegar a aquel lugar, ni siquiera podría averiguarse si cruzaron el incierto horizonte, únicamente podría decirse que pronto las dunas y arrecifes se derritieron bajo ellos, y que allí quedó la nada, a través de la cual siguieron nadando sin detenerse, sin agotamiento alguno, inmersos en un pequeño cosmos fluvial a través del cual nadie había navegado antes, ni mucho menos nadado.

De súbito la formas y los contornos volvieron a su alrededor, y se descubrieron nadando a través de cascadas inmensas, congeladas en el tiempo, un muro compuesto a base de cristales inexpugnables donde descubrieron, demasiado tarde, que los ojos no son lo que nos hace ver.



[...] There's a freeway running through the yard,
I'm a bad boy 'cause I don't even miss her,
I'm a bad boy for breakin' her heart,
and I'm free falling...

John Mayers @ Free Falling

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