Al acabar "Dragon Head" me encuentro el mismo mensaje que en el "Caso de Benjamin Button", que viene a ser el mismo contenido de las divagaciones de Alan Watts:
If We Resist Fear, We Begin to be Afraid of Fear.
O lo que viene a ser lo mismo: las cosas son como son porque no pueden ser de otra forma. El miedo, los cambios, el germinar y lo caduco; cábalas tan inherentes a la naturaleza del ser humano como su mismo tesón por la supervivencia: todos inseparables, todos inevitables, sólo solventables en su propia asunción, que no tanto en su evasión.
Lo aconsejo todo.
Lo aconsejo todo.